RESEÑA HISTÓRICA

La civilización hindú es una de las más antiguas del mundo. Las comunidades agrícolas del periodo neolítico aparecieron en el valle del Río Indo antes del 3000 A de C y las ciudades de Harappa y Mohenjo-Daro fueron fundadas hacia el año 2500 A de C. Alrededor del 1500 A de C los indoeuropeos (arios) de Asia Central impusieron su propia religión, cultura y sistema político a la población nativa y generaron movimientos masivos hacia el sur de la India.

La civilización indoeuropea estuvo caracterizada por el sistema de castas, que concibe a la sociedad dividida en cuatro grupos rígidos según la ocupación y la posición social de las personas: los brahmanes, responsables del alto aprendizaje y de los rituales; los chatrias, guerreros y administradores; los vaisias, mercaderes; los sudras, granjeros y en el nivel más bajo estaban los parias, conocidos mas tarde como los intocables.
En la mitad del primer milenio A de C el brahmanismo se había convertido en un formalismo religioso. Hubo entonces dos reformas hacia el año 600 A de C: el jainismo y el budismo, que influyo en la mayoría de las culturas de Asia. El budismo fue adoptado como religión del Estado por Ashoka, el tercer y más grande Emperador del Imperio Mauriano (325-184 A de C), época en que India estuvo unida por primera vez en la historia. Tras el derrumbe del Imperio Mauriano, el hinduismo resurgió como religión dominante en la India.

En el periodo posmauriano, el sur de la India fue dividido en numerosos estados, de los cuales el más poderoso fue Chola, por sus amplias conexiones comerciales en todo el Océano Indico. La dinastía de los Guptas (320-544 D de C) asentada en el Valle del Río Ganges, gobernó sobre la mayor parte del Norte de la India y constituyo la edad de oro de la cultura hindú.

En el siglo VII, el rey Sri Harsha unió la mayoría de los estados más pequeños en la parte alta del valle del Ganges, mientras la dinastía Chalyuca dominaba en el sur.

A principios del siglo VIII, el valle del Indo fue invadido por Árabes que introdujeron el islamismo a la región. El imperio de Sri Harsha se derrumbo y fue reemplazado por los muchos y pequeños reinos de la región de Rajputana, mientras en el sur también se fragmentaba el poder político.

El siglo XI vio la expansión del islamismo por todo el norte de la India, a la sombra del Imperio de Mahmud de Ghazni desde Afganistán. En el 1192, el gaznevida General Kutb ud- Din Aibak derrotó una coalición de los estados de Rajputana; en el 1206, Aibak fundó el sultanato de Delhi que en el siglo XIII enfrentó e impidió las invasiones de los mongoles al NO de la India y puso todo el subcontinente bajo su control, salvo los estados de la región más meridional. Mientras los gobernadores del sultanato eran musulmanes, la mayoría de los súbditos siguieron siendo fieles al hinduismo.

Rebeliones internas combinadas con el saqueo a Delhi, llevado a cabo por Timur Leng (Tamerlán) en 1398, debilitaron el sultanato de Delhi. En 1526 Babur, descendiente de Tamerlán, conquistó todo el norte de la India y estableció el Imperio Mongol. El Imperio floreció bajo el gobierno de Akbar el Grande; la cultura mongola dio vida a nuevos estilos de arquitectura, pintura y música.

En el siglo XVII, los emperadores mongoles fueron amenazados por los marathas hindúes, cuyo reino establecido en la costa centroccidental se había extendido por casi todo el sur de la India. A finales del siglo XVIII el poder de los hindúes se había extendido hacia el norte y casi todos los pequeños reinos del Imperio Mongol llegaron a formar una confederación maratha que debía lealtad, solo en forma nominal, a Delhi. 

Para ese entonces toda India estaba amenazada por la expansión de potencias europeas.  Vasco da Gama arribo a Calicut en 1498 y en 1510 los portugueses fundaron una colonia en Goa. Los comerciantes holandeses compitieron con los portugueses durante el siglo XVI y los mercaderes ingleses y franceses hicieron lo mismo durante el siglo XVII. Se establecieron estaciones de comercio británicas en Surat (1612), Bombay (1661) y Calcutta (1690).

A mediados del siglo XVIII, estallaron en la India conflictos armados entre fuerzas británicas y francesas y éstas últimas quedaron confinadas a unos cuantos enclaves. La creciente inestabilidad del Imperio Mongol frente a las revueltas de los marathas y de los rajputanos y a la expansión del Reino de Mysore, al sur, animó a los británicos a buscar un mayor control del territorio de la India. 

La victoria de Robert Clive en Plassey en 1757 colocó a Orissa, Bihar y Bengala bajo el dominio de los británicos; el gobierno ingles se extendió al alto Ganges en 1775. La victoria sobre el maharajá de Mysore en 1792 preparó el camino para el control británico sobre el sur.

Las leyes del Parlamento británico de 1773 y 1784 colocaron estas adquisiciones bajo el control del gobierno y en 1803, el Emperador mongol aceptó el ofrecimiento de un protectorado. Tras una guerra contra el dominio británico, entre 1812 y 1823, la resistencia maratha fue derrotada. La primera guerra anglo-afgana, 1838-1842, condujo a la consolidación del control británico sobre la región de Punjab.

En 1833 el Parlamento asumió el poder político de los intereses británicos en el sur de Asia, en tanto que los mercaderes tuvieron acceso sin restricciones a la economía. Las plantaciones de amapola (opio) y el algodón comenzaron a desplazar la agricultura de subsistencia, lo que hizo de la India un país más dependiente de las importaciones.

En 1857, tropas hindúes que formaban parte de las fuerzas coloniales de Gran Bretaña se sublevaron en el norte y centro. En 1858 fue disuelto el Imperio Mongol, así como la compañía de las Indias Orientales.                                                                                                                                                                                                                                               

El gobierno de la India fue hecho súbdito directo de la Corona Británica, la cual ejercía control a través de un virrey y de la Oficina Colonial Británica. La Reina Victoria fue coronada Emperatriz de la India en 1877. 

La soberanía británica en la India – el raj – mezclaba el gobierno directo y el indirecto. En general las áreas costeras, los valles de los principales ríos y las regiones fronterizas estratégicas eran gobernadas por autoridades británicas, mientras que los estados interiores siguieron como protectorados británicos.

El Congreso Nacional Hindú fue creado en 1885. Luego de manifestaciones populares en 1905, se programaron elecciones para escoger los miembros hindúes del consejo legislativo del virrey. Se crearon electorados separados para las comunidades musulmanas e hinduistas, lo cual formalizó una fuerza divisiva en la política de la India y debilitó la oposición contra el gobierno británico.

En 1914, cuando China perdió el control del Tíbet, la frontera norte de la India fue trasladada hacia la línea McMahon, contigua a los picos más altos del Himalaya. Esto dio paso a futuros y numerosos enfrentamientos fronterizos entre China e India, Pakistán y Birmania (hoy Myanmar).

La ley de 1919 transfirió algún poder político a funcionarios elegidos, pero dejo el control del territorio a los gobernadores designados por los británicos. Ese año Mohandas Gandhi, el Mahatma, organizó las primeras campañas de resistencia pacifica y fue puesto en prisión. En 1935, la Ley de Gobierno de la India crea las legislaturas provinciales por elección.

 En las primeras elecciones (1937) el Partido del Congreso, bajo la dirección de Jawaharlal Nehru, gano el control en siete de las once provincias. El objetivo de Nehru de crear una oposición de la India unida contra el Imperio Británico fue frustrado por la Liga Musulmana de Mohammed Ali Jinnah, que exigía la creación de un Estado musulmán separado.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la posición del ejército británico en el sur de Asia se complicó por los llamados a la independencia de la India. Un ofrecimiento de autonomía local, con la subsiguiente independencia, fue rechazado por Nehru y un Ejercito Nacional Hindú, dirigido por Subhas Bose, peleó contra Japón. La propuesta de Jinnah de independizar Pakistán fue acrecentada por su apoyo a los británicos.

En 1947, el raj británico se convirtió en dos naciones: la India, predominantemente hinduista y Pakistán, predominantemente musulmana. Después de la Independencia, cientos de estados principescos semi-autónomos fueron sometidos al control central del gobierno. Los franceses cedieron sus últimas colonias comerciales en la década de 1950 y Portugal entrega Goa en 1961. En 1962 India luchó contra China en una disputa que aun esta sin resolver sobre sus fronteras a lo largo de Cachemira y Assam. En 1971 otorgó la independencia al Estado de Bhutan y en 1974 Sikkim fue anexada y su monarquía abolida.

Las disputas más irreconciliables de la India se han dado con Pakistán. Después de la independencia, los hinduistas de Pakistán y los musulmanes de India fueron atacados por las mayorías populares; cientos de miles fueron asesinados y por lo menos 12.000.000 de refugiados huyeron a la frontera en ambas direcciones. El 30 de Enero de 1948, Gandhi fue asesinado por un hindú extremista que lo culpaba de la división de la India.

Al otorgar la independencia, los británicos habían dividido los estados de Bengala y Punjab entre los dos países, pero surgieron enfrentamientos armados por Jammu y Cachemira y la línea de cese del fuego negociada con la ONU en 1949 nunca ha sido ratificada como una frontera nacional formal. 

En 1971, después que 10 millones de refugiados cruzaron en masa la frontera, India intervino en la guerra civil de Pakistán. Bajo el gobierno del primer ministro Jawaharlal Nehru, India asumió un papel de liderazgo en el movimiento mundial de naciones no alineadas y siguió una política neutral en asuntos internacionales. Nehru murió el 27 de Mayo de 1964 y fue sucedido por Lal Bahadur Shastri. 

A la muerte de este, Indira Gandhi, la hija de Nehru, fue nombrada primera ministra el 19 de Enero de 1966. En 1977, una coalición de oposición liderada por el Partido Janata Dal, obtuvo una aplastante victoria en las elecciones parlamentarias. Indira Gandhi fue destituida y recién volvió al poder en 1980, reasumiendo como primera ministra. 

En Octubre de 1984, tras un ataque armado al Templo Dorado de los siks, en Amritsar, fue asesinada por dos miembros siks de su guardia personal. Fue sucedida en el cargo por su hijo Rajiv Gandhi. 

En 1989 el Partido del Congreso fue derrotado en las elecciones generales. Gandhi fue sucedido primero por V.P.Singh del Partido Janata Dal y luego por Chandra Shekhar, cuyos gobiernos fueron breves por falta de respaldo. En Mayo de 1991, Rajiv Gandhi fue asesinado cerca de Madras.

India ha alcanzado significativos logros internos y externos en los años transcurridos desde su independencia. La Revolución Verde de la década del 70 hizo del país una nación autosuficiente en alimentos, por primera vez desde el siglo XIX.   

INFORMACIONES VARIAS

La India es un país donde las estructuras sociales y religiosas que definen la identidad nacional permanecen intactas. Y así ha sido durante cuatro mil años por lo menos, a pesar de invasiones, persecuciones, colonialismo europeo y agitación política. Las instituciones sociales y religiosas son tan fuertes que han absorbido, ignorado o rechazado todos los intentos de destrucción o cambio radical.

Un 80 por ciento de la población, aproximadamente, practica el hinduismo, que es la religión más extendida de Asia y una de las más antiguas del mundo. Se basa en un vasto panteón de dioses y varios libros sagrados, y cree que las personas viven una serie reencarnaciones para llegar a la iluminación o el karma. El hinduismo tiene tres prácticas básicas: el puja (o culto), la incineración de los muertos, y las normas y reglas del sistema de castas. 

Por otra parte, el budismo fue fundado en el norte de la India alrededor del año 500 A.c., y se extendió rápidamente. En la actualidad sólo existen 6,6 millones de budistas en la India, y existen importantes centros de peregrinación en el norte del país, como Bodhgaya, Sarnath (cerca de Benarés) y Kushinagar (cerca de Gorajpur).

La religión jainista también surgió como un intento de reformar el hinduismo brahmánico, en el mismo momento que el budismo y en gran parte por las mismas razones. Los jainistas son actualmente unos 4,5 millones y se encuentran sobre todo en las zonas del oeste y suroeste del país. Creen que el universo es infinito y no fue creado por ninguna deidad

Hay más de 100 millones de musulmanes en la India, lo que la convierte en una de las naciones musulmanas más grandes del mundo. El Islam es la religión predominante en los países vecinos de Pakistán y Bangladesh, y existe una mayoría mahometana en Jammu y Cachemira. La influencia musulmana se refleja sobre todo en la arquitectura, el arte y la gastronomía.

Los sijs de la India suman 18 millones y viven principalmente en el Punjab. Esta religión se proponía en un principio unir lo mejor del hinduismo y del islam, y sus principios básicos son similares a los del hinduismo, aunque con la importante diferencia de que se oponen al sistema de castas. El santuario más importante de esta religión es el templo de Oro de Amritsar.

La constitución reconoce oficialmente 18 lenguas, pero en el censo de 1991 se registraron más de 1.600 idiomas menores y dialectos. A pesar de importantes iniciativas para establecer el hindi como idioma oficial de la nación, en estos intentos se han visto obstaculizados por la gran diferencia. Las clases altas de la sociedad india siguen hablando inglés como idioma compartido por la élite educada.

El arte indio es básicamente religioso en su temática y desarrollo,.  Sus expresiones más destacadas incluyen la danza india clásica, la arquitectura y la escultura de los templos hindúes (disciplinas a veces difíciles de diferenciar en dichos templos), la arquitectura militar y urbana del imperio mongol, las pinturas en miniatura, y la fascinante música india. Esta última puede resultar difícil de comprender para los extranjeros, ya que ignora el concepto de la armonía expresado en términos occidentales.

A los indios les encanta el cine. La industria cinematográfica de la India, centrada en Bombay, es una de las más importantes y llenas de fascinación del mundo entero, si bien una enorme cantidad de las películas que se producen allí son melodramas basados en tres ingredientes vitales: romance, violencia y música.

No todos los hindúes son oficialmente vegetarianos, como se cree a menudo. Esta práctica predomina sobre todo en las regiones meridionales (no influenciadas por los arios y musulmanes consumidores de carne) y en la comunidad gujarati. Hay considerables variaciones regionales de norte a sur, en parte a causa de las condiciones climáticas, y también debido a las influencias históricas. En el norte se consume mucha más carne y la cocina es a menudo de estilo mongol, más parecida a la cocina de Oriente Próximo y Asia Central. Esta gastronomía se inclina más hacia las especias y no tanto hacia el chile; los cereales y el pan son más populares que el arroz. En el sur se consume más arroz, más comida vegetariana y el curry suele ser más picante. Otra característica de la alimentación vegetariana meridional es que no emplea cubiertos: se come con los dedos, aunque nunca con los de la mano izquierda.